
Hoy, martes 11 de junio de 2025, las líderes de la Iglesia Presbiteriana Immanuel de Quito, Eslef Cheme, Samantha Cardenas y Allison Parra, llevaron a cabo una actividad de cuidado al medio ambiente en la que se propusieron dividir los desperdicios en orgánicos e inorgánicos. El objetivo de esta iniciativa es utilizar los desperdicios orgánicos para cuidar el medio ambiente y nutrir la tierra y plantas.
Durante aproximadamente tres semanas, las líderes han estado recolectando y separando los desperdicios orgánicos con el fin de crear un compost que pueda ser utilizado para fertilizar la tierra y plantas. Hoy, han culminado este proyecto con la creación de un hoyo en la tierra donde enterrarán todos los desperdicios orgánicos recolectados.
Las líderes de la Iglesia Presbiteriana Immanuel de Quito se han convertido en embajadores de la salud y bienestar en el área medioambiental, demostrando su compromiso con la creación y la responsabilidad de cuidar el planeta. Esta actividad no solo es beneficiosa para el medio ambiente, sino que también es un testimonio de la fe y la responsabilidad de los creyentes en la gestión de los recursos naturales.
La Iglesia Presbiteriana Immanuel de Quito espera que esta actividad sea un llamado a la acción para que más personas se sumen a esta iniciativa y reconozcan la importancia de cuidar el medio ambiente. Al mismo tiempo, se busca que esta actividad sea un testimonio de la fe y el amor de Dios por la creación, y que más personas puedan conocer y seguir a Jesús a través de esta obra.
La creación de compost a partir de desperdicios orgánicos es un paso importante hacia la sostenibilidad y la reducción de la huella de carbono. La Iglesia Presbiteriana Immanuel de Quito se compromete a seguir adelante con esta iniciativa y a buscar formas de reducir su impacto en el medio ambiente.
Escrito por: Allison Parra