Servicio de Dedicación de la Iglesia Emanuel de Quito

El lunes 30 de septiembre del 2024, La Iglesia Emanuel de Quito realizó su servicio de dedicación, lleno de la presencia de Dios, junto a los misioneros de la sede de Quito, donde la líder Eslef Cheme impartió el sermón titulado «Salvando el mundo con el poder del Señor».

El mundo necesita héroes; el problema es que los héroes a quienes conocemos solo viven en nuestra imaginación. Y aunque el mundo los necesita, no los conoce. En este punto de la historia, ya hemos predicado lo suficiente y ahora el mundo nos debe ver actuar; necesitamos credibilidad. El mundo necesita ver más que solo nuestras palabras.

El sermón estuvo basado en Éxodo 4: del 1 al 9, donde el Señor le confió a Moisés estos 3 poderes para liberar a Israel de Egipto. Si queremos ser grandes libertadores en estos tiempos, debemos tener estos 3 poderes.

El poder de la palabra.
La sabiduría celestial. El mundo tiene su propia sabiduría; el mundo en el que vivimos nos presenta sus propias ideas. ¿Podemos seguirlas? Definitivamente, es un no. La sabiduría de Dios es mucho más alta y profunda que la del mundo; el conocimiento de Dios es el más puro y verdadero. Y para salvar este mundo, debemos ser más sabios que Satanás y tener un nivel más alto en la palabra. Porque Satanás puede citar versos de la palabra, pero como no conoce el amor de Cristo, lo tergiversa.

El Poder del amor.
La lepra es una enfermedad muy difícil de llevar; ni siquiera es natural para nosotros estar cerca de aquellos que la padecen. Nosotros debemos ser la imagen de Cristo y debemos ir ante estas personas y aceptarlas. Y esto no se trata de una enfermedad externa; hablamos de la profunda enfermedad del alma que solo por Cristo puede ser sanada. Debemos recibir a quienes, leprosos, quieren acercarse al Señor y hacer que se limpien con la palabra y el amor de Dios.

El Poder de la transformación.
Muchos de nosotros habíamos sido tan insípidos y vacíos antes de conocer el amor del Señor, pero ahora, con su gracia, Él da plenitud y sabor a nuestra vida. Esta también es una parte fundamental de nuestra predicación: la transformación. Así que, cuando muchos vengan y llenen este lugar que hoy Dios nos da, recibámoslos con la palabra, con el amor y con la predicación que transforma sus vidas.

Pedimos oración para que Dios ayude y guíe a la Iglesia Emanuel de Quito, y sea un lugar de mucha Gracia, Amen

Escrito Por: Israel Mendoza / Editado Por: Andrea Martínez